¡Albricias, tíos! Pasaron ya los días oscuros en los que se calificaba de freaks con pulgares prensiles a quienes gustaban de pasarse horas y más horas ante la pantalla del ordenador o de la consola, moviendo amasijos de píxeles arriba y abajo en desesperado intento de recoger la llave que les permitiría seguir adelante y enfrentarse a ese jefe de nivel casi invulnerable que no por cabronazo dejaba de ser, bueno, otro amasijo de píxeles. Adiós a los pitorreos, la venganza se sirve fría: nada de píxeles ahora; en su lugar, millones de polígonos. Y de freaks, nada, que el videojuego es cultura y favorece la capacidad de reacción y estimula el cerebro. Que se lo digan si no a nuestro jugador residente, Óscar Broc. Su homólogo estadounidense, Stephen Lea Sheppard, tiene pinta de lo que años ha algunos hubieran calificado de freak, pero debajo de su asimétrico flequillo carbura un cerebro a pleno rendimiento. El tío, además, tiene un objetivo: elevar la crítica de videojuegos a la categoría de arte por todos los medios. No contento con poner mensualmente sus reflexiones por escrito en la edición americana de Vice, Stephen cuenta ahora con su propio programa en VBS.TV. No está mal para un flipao, ¿eh? Haced click AQUÍ y podréis verle en acción comentando dos de las más espectaculares novedades de los últimos tiempos, Batman: Arkham Asylum y Halo 3.
Sindicar este sitio (XML)
Últimos comentarios