Algún día morirás, eso es algo indiscutible. Pero de todo hay en la viña del Señor: cancer, el juego del pañuelo, el juego de las vías del tren, o una meada congelada con forma de arpón disparada desde un avión. Aquí tienes un breve análisis de las probabilidades que tienes de palmarla hoy y cómo será. Feliz martes, gente. Feliz martes.
El Museo de la Creación es una enorme y lujosa estructura en Kentucky dedicada a enseñar al mundo la “ciencia de la creación”; esa, digamos, “rama científica”, que interpreta de forma literal lo que está escrito en el Génesis pasando intencionadamente por alto que lo que explica dicho libro va en contra de la antropología, la arqueología, la biología, la zoología, la cosmología, la paleontología y el sentido común. Este museo vendría a ser como un niño valorado en 27 millones de dólares poniéndose un dedo en cada oído y diciendo, “Ña, ña, ña, ¡no te oigo!”
Cuando estuve en Boston hace unos días, me encontré con unos chicos repartiendo panfletos en la estación de autobuses donde se podía leer “¡CUIDADO, COCAÍNA DE MALA CALIDAD!” Los chavales avisaban a la gente para que acudiesen al médico si se encontraban mal después de consumir cocaína o crack. Por lo visto, casi un tercio de la cocaína que circula por Estados Unidos o Canadá (y por el resto del mundo seguramente) está adulterada con un potente agente venenoso llamado levamisol que utilizan los veterinarios para desparasitar.
Recuerdo a mi padre como un gran tío. Alguien que siempre me cuidaba y jugaba conmigo hasta que todo se fue a la mierda con mi madre: un día, un martes de noviembre, teniendo yo apenas 10 años, se largó. No le he vuelto de ver desde entonces. Durante años le guardé rencor por habernos hecho sufrir tanto. Sin embargo, a día de hoy ya le he perdonado por sus errores. Entiendo que tenía que ser libre, guiarse por sus propias estrellas, seguirlas allí donde tuviese que llegar. Eso sí, a veces pienso en lo quehabrá sido de él...
Cualquiera que haya vivido en Madrid ya sabe que hay un peligro aún mayor que el de los atracadores de Barcelona o los perroflautis de Granada: en algún momento, algún aguafiestas hijoputa decidió llenar las calles de la capital con pivotes al tamaño exacto de las rodillas de las personas de tamaño medio. Bien, supongo que si tienes las caderas tan hechas polvo que habitualmente te mueves a la velocidad de un glaciar, el problema es relativo, pero si lo tuyo es estar por Malasaña como una cuba, lo tienes muy, pero que muy mal.
Me gustaría pensar que esta fragancia 'Pour Gay' ha sido ideada por la reina de los locas desde su sede en la habitacion de arcoiris del Palacio Rosa, pero seguro que la ha creado un alumno pijo del ICADE, que quiere sacar tajada de 'los maricones'.
¿Sabes qué es el “leblouh”? ¿No? Pues atiende que esto te va a abrir el apetito. El Leblouh es una costumbre de Mauritania que consiste en alimentar a las mujeres a la fuerza hasta que están enormes, hermosotas, preciosas y apetecibles.
Desde los rascacielos hasta las tetas de Alaska, existen cosas en la naturaleza que son casi elementales en su inmensidad. Enormidades que nos hacen sentir insignificantes y que a la vez reafirman nuestra humanidad. Quizás sea por esto que no haya nada que más te haga exclamar ''¡Hostia puta!" que ver caer algo realmente grande. Piensa en la majestuosidad en bruto de una ballena dando un salto, o en el derrumbamiento de un edificio de apartamentos. Eso sí, no hay nada en este mundo más asombroso que ver a un niño gordo pegarse un hostión con la bici.
Ayer me encontré a un amigo mío por la calle y cuando le pregunté qué tal le habían ido las fiestas me respondió algo así como que "los mitos tienen que morir". Personalmente, esto de cagarte en la Navidad me parece un poco extremo. Pero, si va en serio, quizás el chavalín de este video podría unirse a su banda de Scrooges.
Esto va para los
que, como nosotros, tienen el libro The Devil In Design en un pedestal. Y también para
los que aún no conocen las luciferinas postales de Krampus, pero clickando AQUÍ las van a descubrir ahora mismo. En el video que os ponemos a continuación podéis ver cómo una
panda de colgados con tan buen gusto como malas pulgas se disfrazan de los
demonios lengüilargos y cabrones de Krampus y reparten simpatía y palos
(literalmente, con ramas) entre el vecindario de Silandro (Bolzano, Italia). Más de un niñato temerario se lleva un recuerdo imborrable de la fiesta en
forma de fostión en la cara. ¿Y a santo de qué nos acordamos de esto? Pues es que resulta que el protagonista de la portada de nuestro número navideño es el mismísimo Diablo (una acuarela de Arik Roper alucinante, ya la veréis, ya) y una cosa ha llevado a la otra.
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