He aquí una razón más para sentirse mal la mañana después de emborracharte: no sólo estuviste generando rencores de los que no te acordarás hasta que sea por la tarde, también estuviste arruinando el futuro de los niños, por no hablar de que te bebiste el mismo futuro del planeta. La cerveza es una asesina del clima.
Sindicar este sitio (XML)
Últimos comentarios