"Si sólo está sangrando pero no le afecta a ninguna arteria, no nos precupamos". Este es el lema de Hackett, profesor honorífico del Madagascar Institute de Brooklyn. Aunque nadie sepa de donde sale lo de "Madagascar" (creemos que tiene algo que ver con que MAD en inglés signifique LOCO y le hayan añadido el resto de las letras para disimular), el instituto lleva casi 10 años creando máquinas que lanzan fuego, balancines que sueltan descargas eléctricas y motos con motores a reacción para exponerlas, destruirlas y después crear algo nuevo a partir de la chatarra. Puedes verlo aquí, ahora, en Motherboard.tv
Un dentista
amigo mío atendió a una mujer que había esnifado tanta cocaína que le había
producido un agujero asqueroso entre la nariz y la boca ytambién le había perforado el
tabique nasal. Olvidate de Daniela Westbrook, Esta mujer tiene un agujero lleno
de mierda de 3 por 1,5 cm en la parte superior de su boca desde el que su nariz
agujereada podría gotear. Su boca era la bolsa de colostomía de su cerebro.
Durante una reciente excursión al típico festival artístico-pedorro, una experiencia sólo comparable a una lobotomía, nos encontramos con este tipo, un inglés con aspecto de haber salido de una página de La Guía del Autoestopista Galáctico que nos pareció como enviado por los cielos a nuestro rescate. No lo estaba, pero nos proporcionó un rato de necesario entretenimiento tras haber escapado por los pelos a una espantosa performance consistente en cuatro horas de bramidos de una sección de vientos experimental en una pista de carreras de caballos en medio de ningún sitio en las afueras de Bergen, Noruega. Se presentó a nosotros como Inter Inter Inter David y aseguró que la caja que llevaba consigo era en realidad un ordenador.
Últimos comentarios