Conozco a Pavél Acevedo desde hace algunos años, y siempre su
intención en esta vida ha sido buscar sensaciones y experiencias
diferentes, de la ketamina a la autoflagelación. Pavél siempre tiene
algo que contar, y lo hace con un punto de vista bastante macabro que
invita a meditar y a tener pesadillas.
Su última aventura tuvo lugar en el norte de Oaxaca, México. En Huajuapan, donde cada año se prepara un caldo especial con base de carne de chivo, crían a este animal de manera especial; por ejemplo, le obligan a ingerir cantidades abundantes de sal y a no tomar agua. El objetivo es para prepararlo para la temporada de la matanza, los días 19 y 20 de octubre de cada año.
Acompañados de una botella de mezcal nos sentamos a ver las fotografías que habían tomado. Al ver las imágenes no pude evitar sacarle toda la información acerca de ese día. Esto fue lo que me dijo.
Vice: ¿Cómo es que llegaron a la matanza, con qué objetivo se trasladaron ahí?
Pavél Acevedo: El objetivo del viaje era ver lo cabrones que son los seres humanos con sus semejantes. El pasaje cuesta 15 pesos, nos trasladamos un grupo de estudiantes. A los chivos los sacrifican en la hacienda “El Rosario", en la Agencia Municipal de Santa María Xochixtlapilco. Al llegar caminamos 20 minutos hasta llegar a un río ya contaminado con sangre; la única manera de cruzarlo era mojándote los pies o por un puente que en verdad estaba cabrón ya que sólo veías que podías caer y romperte la madre con las piedras.
Sólo si tienes camioneta te ahorras todo eso. En ese río la gente iba a limpiar y sacar toda la mierda de los intestinos de los chivos, ya que está ubicado a unos 60 metros de la hacienda.
Ahí comenzamos a percibir ese olor de sangre bien cabrón que entra por tu nariz y lo escupes.
Me imagino que si la sangre llega hasta ese lugar la matanza debe ser masiva. ¿Qué es lo que te encuentras al entrar en la hacienda?
Bueno; primero, entras con bastante gente. Algunos lo hacen sólo para observar y otros para comprar lo que puedan, ya que se venden desde la sangre hasta los cuernos. Es donde comienzas a escuchar los gemidos de los animales, que ya se escuchan muy cabrón cuando te adentras en el interior de la hacienda. Ahí es cuando te quedas pendejo, no sólo escuchas cómo gimen los chivos aún vivos sino también el clamor por el esfuerzo de la gente que los está descuartizando. Muchas familias llenan la placita de la hacienda para observar el espectáculo.
¿Y que me dices de los matadores de chivos? ¿Podrías decir que sólo hacen su trabajo o también como una forma de diversión? Por cierto, ¿dormirías bajo el mismo techo con alguno de ellos?
Ni madres. Esos tipos, los llamados matanceros, son muy cabrones. Sus cuchillos son grandes y tienen tanto filo que en lugar de estar descuartizando chivos parecía que rompían flores. Todos estaban bañados en sangre, riéndose a carcajadas. Estos tipos no tienen pedos, todo lo descargan ahí, por eso no se andan con pendejadas. Alguno que otro sí tenía una actitud muy pesada y hasta me pusieron nervioso. Hablando con la gente nos enteramos de que en muchas ocasiones se agarran a cuchillazos, y viendo el poder de esos filos... Dan miedo. Luego le pedían al cacique (capataz) mezcal para poder trabajar mejor, pero se lo negaron porque ya borrachos cortan lo que se le ponga enfrente.
Pero ser matancero qué significa, ¿es un asunto de tradición, honor o sólo por matar y ver sangre? ¿O acaso les pagan?
Pues es algo de tradición. Hay ancianos que contaban cómo habían matado su primer chivo cuando tenían 11 años. Niños, madres, abuelas y hermanos se sientan a ver cómo se lucen con los cuchillos.
¿Qué fue lo más bizarro que pudiste observar?
Había una señora filmando con la cámara de su teléfono móvil a un chivo que quería escapar, y se cagaba de la risa. El pobre chivo saltando y todos los matanceros riéndose. En eso, de un golpe, ese cuchillito entró directo en el pecho hasta los huesos. Ya el chivo no se movía tanto y sus movimientos eran más torpes, pero la gente lo dejo ahí bramando, todos riéndose de él. Alguien lo levantó para que vaciara su sangre en una cubeta y el chivo escupió toda la mierda por la nariz y la boca como con burbujas. Ahí tanta sangre se nos empezó a hacer insoportable.
Mierda, si que está loca la cosa. ¿Son grupos reducidos de chivos? ¿cómo es la mecánica de la matanza?
Pues al principio pensamos que habíamos llegado tarde para ver una matanza grande de chivos, pero alrededor de 20 minutos más tarde entró al corral todo un rebaño. Al ir entrando separaban machos de hembra y chivos pequeños. Esos animales saben que se los van a chingar, porque todos entran nerviosos sin saber qué pedo hace tanta gente ahí mirándoles. Hay un pasillo por donde entran los matanceros; cuando lo abren entran los cabrones hechos unas bestias tras los chivos, la gente aplaude y comienza la masacre. Puta National Geographic o Discovery Channel, se quedan pendejos. Lo mas cabrón es que los matanceros se pelean entre si para ver quién mata más chivos, quién lo desangra. Los transportan en carretillas hasta el otro lado del corral, donde las familias comienzan a quitar vísceras, testículos, cuernos, piel, carne, y si era hembra y estaba preñada también venden el feto. Nada se desperdicia. La verdad es que sería una putada ser chivo.
¿Y qué hacen después con todas las partes del chivo?
Eso es lo más culero. La gente, al acabar la mierda ésta, sale de la hacienda con collares de testículos, ojos, lenguas, como si aquello fuera un puto Vietnam.
Nosotros nos tuvimos que salir antes. No lo aguantamos más, la verdad. Es demasiado fuerte soportarlo hasta que todo termina.
¿Y el caldo?
El caldo vale 200 pesos, muy caro, y después de ver cómo lo preparan... Pues como que no se me antojó. Muchas personas salieron con el propósito firme de volverse vegetarianos; viendo esto, la verdad es que les será muy fácil. Pensándolo bien, si alguien quiere un buen trip, que se traiga unos hongos y antes de entrar al corral que se los coma. Sería algo que nunca olvidarías. O quedarías loco. Los mexicanos estamos de la verga.
Al finalizar el relato vació su caballito de mezcal y ya no dijo nada. Yo no podía dejar de mirar las fotos.
TEXTO: Alejandro Cristóbal y Pavél Acevedo.
FOTOGRAFÍAS: Pavél Acevedo y Alejandro Pacheco.
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yo por esto no dejo de comer butifarra, ni jamon
Publicado por: simonp | 10/02/09 en 17:45
Pendejos. Putos mexicanos. Mira que dejar entrar a gente drogada...
Pervertidos.
Publicado por: gitano | 10/02/09 en 18:41
no mames güey
Publicado por: homero | 10/02/09 en 19:32
Vaya espectáculo. Y aquí ponemos el grito el cielo por cualquier mariconada. En México sí que saben divertirse, sí señor.
Publicado por: Abigor | 10/02/09 en 23:52
joder, si que son desgraciados los mexicanos, cada país tiene estas cosas que revuelven el estomago.
Publicado por: tio manos | 11/02/09 en 3:34
Nada que no supere la matanza a mano del cerdo en el documental 'Can Tunis'
Publicado por: groahl | 11/02/09 en 11:15
Para ver eso no hace falta cruzar el charco. Con acercarte a Cuenca puedes ver una matanza igualita. Paso a paso.
Publicado por: Lelaila | 11/02/09 en 11:23
habra que sacarlo entonces, donde se ve eso aquí?
Publicado por: pere | 11/02/09 en 21:01
Una vez estuve presente en una matanza del cerdo y la verdad es que es bastante bestia. Los chillidos de los gorrinos te ponen los pelos de punta. Aún me acuerdo, joder.
Publicado por: Cthuli | 11/02/09 en 21:31
Se hace matanzas de cerdo de forma tan desfasado?
Publicado por: putin | 12/02/09 en 15:05
Cthuli, lo que te pasa es como el silencio de los corderos pero en versión porcina.
Publicado por: Fernando | 12/02/09 en 15:08
alguien puede decirme donde se ve el documental Can Tunis? lo agradeceria
Publicado por: el chivito | 13/02/09 en 7:04
Can Tunis acaba de ponerse a la venta, o estaba a punto. Yo lo he visto y vale mucho la pena. No veas qué parroquia. Lo del cerdo es bestia, pero hay más cosas de las de flipar.
Publicado por: abigor | 13/02/09 en 10:44
Can Tunis acaba de salir en DVD. Lo edita Cameo, creo.
Publicado por: frisla | 13/02/09 en 10:44
de puta madre, ya he visto el dvd, y valla que flipas al ver el verdadero rostro barcelones
Publicado por: kingong | 13/02/09 en 21:08
Y tanto. Un colega mío trabajaba en un sitio justo al lado y más de una vez estuvo a punto de atropellar a algún yonko superpasado que trataba de cruzar la carretera arrastrando los pies.
Publicado por: Cthuli | 14/02/09 en 15:29
En la gran celebración en Marruecos y culturas musulmanas hacen algo parecido... Es visualmente sangriento pero no me parece que atente contra nada, es un tipo de festejo, una celebración a gran escala... no hay por que sorprendernos. Este tipo de festejos no nos convierte en asesinos.
Es cierto que el acto impacta, pero no hay que ser sensacionalistas...
Publicado por: AMR | 23/05/11 en 16:41