El Condado de Maricopa es el condado más poblado de Arizona. Es donde se localiza Phoenix y donde gobierna un consejo de 5 hombres electos llamado la Junta de Supervisores. En conjunto con el Sheriff Joe Arpaio (aka Joe de la Ciudad de Carpas) y el Fiscal del Condado Andrew Thomas, estos tres supuestos organismos independientes existen para proteger y servir a los ciudadanos... obviamente, nunca funciona así. Como dos mariquitas que nunca han tenido algo de acción, el el Sheriff Joe Arpaio del Condado de Maricopa y el Fiscal del Condado Andrew Thomas se esconden en el cuarto de atras de algún lugar, armando planes con respecto a quien Arpaio puede arrestar y a quien Thomas puede condenar. Es básicamente un equipo de relevos estilo Arizona, y quien sea que se meta en su camino mas vale tenga cuidado.
Su más reciente víctima es conocido como el Supervisor Don Stapley. El 20 de noviembre de 2008, un jurado del Condado de Maricopa entregó 118 querellas donde se acusaba a Staple de perjurio, falsificación, mentir bajo juramento, y mentir en su declaración de impuestos desde 1994 a 2008. Estas acusaciones fueron la culminación de una investigación conducida por el Operativo MACE, un grupo espcializado en casos de anticorrupción dirigido por la Oficina del Sheriff y la Oficina del Fiscal del Condado.
La Junta de Supervisores del Condado de Maricopa dirigida por Don Stapley se encuentra a si misma dentro de una lucha de poder contra Thomas, acusándolo constantemente (de manera no oficial) de utilizar su puesto para intereses personales, y ordenar investigaciones carísimas contra ciertas personas basándose meramente en venganzas personales.
Pero es mala idea hacer encabronar a Thomas. Cuando fue candidato perdedor dentro de la elección para Fiscal General de Terry Goddard en 2002, rápidamente se tornó en su contra; gastando una fortuna en cargos de fraude inventados que no fueron a ningún lado. De ahí decidió calentar un poco al fundador del New York Times y su editor ejecutivo, haciéndolos pasar una no placentera noche en la carcel bajo los cargos menores de filtrar información de un gran jurado. La verdadera razón para estos cateos nocturnos a las vidas del editor y publicista se deben a que el New York Times no ha escondido su profunda crítica hacia Thomas y el Sheriff Joe. Los cargos fueron retirados tan rápido como la tormenta de inconformidad publica se hizo presente.
Aún así, cuando las acusaciones contra Stapley fueron anunciadas, los phoenixianos se notaron todo menos sorprendidos. A fin de cuentas, éste es el estado donde todas las figuras políticas juegan a la corrupción. Recorramos algunos buenos momentos del crimen de cuello blanco en el estado: Ed Mechan, el ex-gobernador (y ex vendedor de autos usados), eliminó el día festivo en honor a Martin Luther King Jr. bajo la alegata que no tiene nada de malo llamar a un niño afroamericano "negrito," afirmando que el hecho de que la mujer trabaje ocasiona el divorcio, y que los judiós deberían aceptar que Estados Unidos es una nación cristiana. Años más tarde fue acusado de varios delitos ante la corte. Por otro lado, como olvidar al Gobernador Fife Symington, quien fue acusado por fraudes bancarios en 1997. El compa tuvo que renunciar a su cargo y eventualmente convertirse en chef de repostería.
Ciertamente eso fue algo de mierda polítca del pasado, pero cuando lees la demanda de 39 páginas de Stapley, no te queda mas que rascarte la cabeza y tratar de decifrar si en verdad todo lo que Stapley hizo mal fueron errores de dedo en algunos documentos oficiales. Siendo específicos, Stapley unió su declaración de impuestos de su compañia con su declaración de impuestos del Condado durante un mismo período de tiempo, fallando así en su declaración de inversión para su compañía. Probablemente una violación al reglamento, pero seamos realistas... totalmente inofensivo.
Para abril de 2009, conforme aumentaban las gastos legales para Stapley y los ciudadanos norteamericanos (el pueblo tiene que pagar por los casos legales de la oficina del Fiscal del Condado), Stapley encontró la posibilidad para cambiar de corte alegando que Thomas cargaba con un conflicto de intereses contra el(duh) y el caso fue reubicado al Condado de Yavapai, como a 160 kilómetros al norte de Phoenix. Para agosto, los abogados de Stapley pudieron convencer al juez Kenneth Field de descartar 51 casos por mero tecnisismo. Los cargos que fueron retirados lo hicieron así basándose en el hecho de que Stapley solo había fallado a llenar correctamente su declaración de impuestos como lo requiere la Resolución del Condado de Maricopa del 20 de enero de 1994. La sencilla declaración del juez lee: "No existe tal regla o resolución, solo una moción realizada al Condado de Maricopa para actualizar las declaraciones de impuestos requeridas para funcionarios públicos electos.
¡¿Qué pedo?! ¿A que pinche Fiscal del Condado se le van ese tipo de cosas?
Así pues, con esa victoria en su bolsa, Stapley se sentía como el último pito de la Tierra; muy a pesar de que aún le sobraban varios cargos por resolver.
Pero Thomas y Arpaio no estaban listos para ser derrotados. Una mañana de finales de septiembre, mientras Stapley se estacionaba en su cochera del edificio del Condado de Maricopa, fue emboscado al estilo Punk'd por el Sheriff Arpaio y sus gendarmes; fue esposado y arrestado bajo 93 nuevos cargos. Todos ellos relacionados con su hipoteca y prestamos recibidos, cuentas fraudulentas durante su campaña, evasión de impuestos, y fraudes de campaña directos.
El comunicado de prensa lanzado por la oficina de Thomas y Arpaio declaraba: "El arresto ocurrió alrededor de las 9:30 AM en el estacionamiento de la administración del condado. Stapley se veía agitado y dijo a los oficiales, "Tienen que estar bromeando conmigo."
Y aquí la parte buena: Stapley fue arrestado sin haber tenido un jucio, sin ser condenado, y sin haber tenido derecho a un abogado. ¿No te suena a "venganza personal?"
Aunque todos sabemos que Stapley no es un pan de Dios, ésto son puras mamadas. Mientras tanto, el Sheriff Joe y el Fiscal del Condado Thomas sonrien en silencio, espranando por su siguiente golpe.
por CHRISTIAN THOMPSON, VICE US
traducido por DAVID MURRIETA, VICE MX
Joe Arpaio ya es famoso por sacar a los reos sobrantes de las cárceles a patios y hacerlos dormir dentro de casas de camapaña. Es un culero bien reconocido en todo el norte de México y sur de EUA.
Posted by: jimenez | November 04, 2009 at 08:17 PM
ADEMÁS, VISTIÓ A TODOS LOS REOS CON CALZONES ROSAS PARA QUE SE LES QUITARA LO VALIENTE.
Posted by: VICE | November 04, 2009 at 09:55 PM
pinches putos corruptos, EUA debería mamarnos los huevos por ser la mejor escuela de corrupción en el mundo. VIVA MEXICO
Posted by: bunbury | November 05, 2009 at 07:10 PM